Preguntas sobre la realidad

Algunas personas piensan que los demás no se enfrentan a la realidad, pero con eso pueden estar expresando que no se está aceptando su idea y percepción de la misma. La realidad es, por encima de todo, una variable de percepción de cada quien, basada principalmente en la interpretación personal de los hechos, experiencias previas e información disponible.

Con un compromiso lo suficientemente firme para encontrar puntos se puede crear una visión que no existía antes y que abre nuevos caminos de éxito en el desarrollo de nuevas posibilidades en base al esfuerzo y percepción común. Pero esto tiene un gran adversario, la fantasía de dar por hecho conceptos que es necesario asegurar.

La realidad y la fantasía, son dos mundos divergentes, sin punto de encuentro, pero que deciden y definen la suerte de un objetivo. Esos mundos se soportan en función a una suma de respuestas que permiten construir las decisiones. No son conceptos subjetivos porque tienen límites en cuanto su aplicación y se representan en una sumatoria de situaciones que deben ser resueltas de manera satisfactoria antes o durante la fase de desarrollo de todo proyecto, siendo que el caso de los negocios tienen una gran sensibilidad por la dificultad de corrección que se puede presentar para asegurar el avance hacia objetivos específicos.

Los líderes que trabajan en el lanzamiento de una nueva organización enfrentan siempre ese dilema, como base. Es un hecho que quien está seriamente comprometido con la realidad tiene importantes preguntas que hacerse con el objeto de encontrar respuestas claras para dibujar sus posibilidades reales, entre ellas:

¿Cuándo estará su producto o servicio completamente listo para el mercado?
¿Cuál es su verdadero y sincero costo de operaciones?
¿Cuándo podría quedarse sin recursos?
¿Cuánto de su capacidad de ventas puede convertirse en negocios concretos?
¿Cuánto de sus cuentas por cobrar se podrán convertir en ingresos efectivos?
¿Qué nivel podrían alcanzar los productos de tus competidores que tus productos no pueden? ¿Por qué?
¿Cuáles serían tus colaboradores y empleados clave para llevar adelante el negocio?
¿Estás haciendo todo lo posible para maximizar el valor de los accionistas?
¿Qué estará haciendo tu organización por cambiar lo existente al ofrecer productos y servicios distintos, con ventajas evidentes y un significado de valor?
¿Cuán valioso te consideras como líder y que desearías mejorar?

Surgirán en cada caso preguntas, muy específicas, relacionadas con la realidad de cada mundo de competencia, pero en general lo que vale es la sinceridad que nos aterriza en el. Los factores que aseguran la confianza en el valor de las respuestas tiene que ver con el entorno de cada lugar.

Carlos Guevara Jurado

Ver todos los artículos

Ir a Terapost