Intersecciones

Siempre hemos pensado que una idea original no debe solo ser vista como valiosa en cuanto a la opinión de terceros dentro de la misma organización, o solo como teoría sobre lo que parecería algo distinto como producto o servicio. Esta debe ser puesta en uso, al servicio de la sociedad o consumidores particulares, para que accione sus características mediante la interacción con el medio para el que fue desarrollada.

Si una idea, por original que esta sea, permanece solamente en la cabeza de su creador, su entorno personal o empresarial, no puede ser considerada innovadora. Tiene que ser llevada y demostrada a un público específico para establecer de que manera concreta forma parte del desarrollo y crecimiento generado por la suma de conceptos que se van interceptando entre los que se incluye su contribución. Independientemente de si el público objetivo pertenece a un sector particular, mercados de servicios o simplemente componentes de un subproducto que dan como resultado una sumatoria positiva y distinta a lo existente; la evaluación pública se hace necesaria para calificar un desarrollo como innovador

La innovación existe solamente cuando quienes desarrollan nuevas ideas logran que las cosas sucedan y cambien, permitiendo que otros las utilicen para obtener y subsecuentemente brindar valor o para desarrollar otras nuevas y continuar así un desarrollo constante.

Aunque de alguna manera esta definición general de creatividad e innovación pudiera ser desconcertante, dado que usualmente pensamos que los innovadores son individuos o grupos de personas exclusivamente con una dotes especiales de naturaleza analítica y creativa inmensa y un manejo de la originalidad sin precedentes; es un hecho claro que lo que se puede calificar de creatividad realmente ocurre cuando se interactúa en relación con el ambiente que nos rodea en base a la respuesta de el grupo o sociedad a quien está dirigido como referencia. Es decir en el plano práctico.

Es innegable que de manera definitiva es la sociedad (consumidores del concepto) quienes deciden si una idea es nueva y/o valiosa. En palabras del más importante investigador en el aspecto de creatividad y desarrollo de conceptos; Mihaly Csikszentmihalyi: “No hay manera de saber si un pensamiento o idea es novedosa o valiosa hasta que no pasa por la evaluación social” En consecuencia es imposible determinar si el producto o idea de una persona o grupo de desarrollo es innovador si nunca ha sido visto, evaluado o utilizado por aquellos que son objeto del mismo. Lo que existe es un prospecto que presumiblemente puede llegar a ser un éxito desarrollado en base a experiencias previas, valoración de criterios, dinámicas de mercados, situaciones sobrevenidas e intuición. Mientras tanto hay que construir un proyecto de innovación, que busca asegurar entre sus características la disminución de los riesgos en cuanto a su aceptación de valor y originalidad por parte del mercado, más allá de las consideraciones de negocio particulares, las cuales adicionalmente limitan el marco de acción.

Es aquí donde nace el principio del conocimiento y manejo de las intersecciones de diferentes campos que permiten desarrollar y poner en práctica una idea, transformándola en un hecho cierto, pasando de ser un concepto pasivo a un cuerpo dinámico que se arma como una red de interacciones soportada por el conocimiento de cada uno de los campos que lo integran y su dependencias. Lo que supone una disección y sumatoria a la vez de experiencias y conocimientos donde el momento, la capacidad de respuesta, la organización y la dinámica de los factores externos, marcan la pauta.

Por supuesto que esto se aplica en todos los órdenes de las actividades de negocios y desarrollos organizados donde el factor humano es preponderante e incluso en términos políticos y estratégicos; aunque todavía algunos sigan pensando que la manera más sencilla para conocer el verdadero éxito de una idea es a través del ensayo y error, como vemos frecuentemente en nuestras latitudes con ejemplos constantes y diarios que solo llevan a la crisis y a la pérdida de tiempo, recursos y oportunidades. Por otro lado, cada día más algunos se aseguran resultados mediante la identificación, consideración y el manejo de las intersecciones entre los diferentes componentes que dan sentido y operan un concepto en la realidad, buscando conferir características únicas en cuanto a lo que se entrega, donde se entrega y como se entrega. Es asociando conceptos en diferentes campos que se logra la originalidad práctica como base para que lo ofrecido pase el examen evaluativo como algo distinto y de valor.

En diferentes economías del mundo y no precisamente en países de los que se llaman desarrollados, cada día más ejecutivos, directores de empresas, equipos de desarrollo y hasta organizaciones políticas, si políticas; ponen especial cuidado en entrelazar y asociar conceptos de diferentes campos (claro está de su ámbito) a fin de crear aquello que se diferencia de lo convencional ante escrutinio público. ‘¿La razón principal? La certeza de que lo único que es inagotable es el conocimiento, como base para la creación de nuevas posibilidades para todos. Sabiendo que la estrategia se encuentra en enlazar el conocimiento de diferentes campos, sea a nivel de una organización o de un país, lo que queda es armar e interceptar cada uno de esos planos de conocimiento para tomar ventaja en la acción y aplicación.

Es necesario tomar en cuenta que estamos ante la presencia notable y cada vez más definida de diferentes campos y la intersección de estos para la formación definitiva de aquello que se convierte en la oferta que realmente convence y desarrolla bienestar. Siendo que no se debe perder de vista que la diferencia clave entre un campo determinado y la intersección de los mismos, es como los conceptos base de cada uno de ellos se combinan y van sumando el desarrollo de una solución en forma de propuesta.

La intersección de ideas y la posibilidad de ponerlas en marcha mediante una organización con la capacidad de respuesta y agilidad necesarias para integrarlas y sostenerlas como un todo diferenciado, es el valor principal de quienes estarán por mucho tiempo desarrollando sus empresas y aportando de manera verdadera al crecimiento de sus países.

Algunos están empezando a tomar ventaja al identificar y conocer más profundamente los campos requeridos para la creación de nuevas propuestas en todos los ámbitos, pero más importante aún es el hecho permanente de manejar las intersecciones de estos campos convertidas en verdaderas soluciones y soportadas en un mensaje claro y descriptivo del valor como propuestas. Solo a partir de ese momento se puede empezar a hablar de innovación y prosperidad basada en el conocimiento.

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