El entorno se impone

El desarrollo de todo proyecto comercial debe tomar en cuenta un factor primordial en el lugar de su ejecución: el entorno, que lo envuelve de manera total. No son las mismas las condicionantes que el medio impone en cada país o incluso en regiones de un mismo país, las diferencias en cada caso en diversos aspectos son evidentes.

Primeramente, cada entorno presenta las condiciones particulares de mercados, costos, factores económicos, costumbres de consumo, competencia, regulaciones, calidad de personal y recursos logísticos, entre otras, que deben ser contemplados no solo en el desarrollo del proyecto, sino previamente en el cálculo cuantitativo del negocio.

No es lo mismo el desarrollo de un proyecto de infraestructura que finaliza con la entrega de la obra o el bien terminado o el suministro de un producto que llega hasta una garantía que el de la provisión de un servicio que debe contemplar y mantener una operación bajo parámetros específicos que obligan al sostenimiento permanente de estándares de cumplimiento en un negocio con aspectos netamente comerciales y competitivos como puede ser la banca, las telecomunicaciones, aguas,  o la energía eléctrica.

Cuando nos referimos a este último tipo de proyectos, los de servicio, nos encontramos con diferentes componentes que de manera simultánea y coordinada deben conformar una entrega a través de una operación permanente y por tanto es muy importante tener en cuenta las actividades que se enmarcarían dentro del desarrollo del servicio hasta su entrega que son afectadas de manera directa por las condiciones externas y en ocasiones con particularidades muy específicas en cada lugar donde los estándares globales o deseables son solo una referencia deseable.

Pero dado que estos componentes son determinantes en la implantación y para giro del desarrollo desde el inicio y durante su operación, es necesario que se consideren en todo su significado del programa de desarrollo adaptándose a las prioridades desde el punto de vista operativo y comercial: por ejemplo en el caso de los mercados; al determinar cuáles de ellos son los objetivos principales para un posicionamiento estratégico solido del negocio, probablemente las decisiones sean orientar el despliegue en zonas particulares con características específicas de oferta, mientras que en otras regiones secuencialmente se introduzcan los servicios en base a los resultados experimentados previamente o de acuerdo a características de prestaciones y condiciones diferentes. Y de la misma manera un sinnúmero de variables que en cada caso es necesario identificar para asegurar las decisiones correctas en el desarrollo y operación de los servicios.

La correcta identificación y separación de los componentes de un proyecto de negocios en aquellas que son de completo control y en otras que están bajo la influencia del entorno es la clave para evitar interrupciones e incluso la reprogramación permanente de los mismos. Y es que un asunto es el despliegue asociado a temas técnicos, administrativos u operacionales propios y otro a la personalidad y comportamiento del ámbito particular al territorio de ejecución.

En diferentes oportunidades hemos trabajado en el desarrollo de proyectos, principalmente de servicios, en diversos sectores, los cuales se vieron en dificultades por la falta de identificación y no consideración de las condicionantes del entorno. Siendo que el asunto central de los problemas fue en la mayoría de los casos el no tener presente como los factores del entorno entorpecían su desarrollo, encontrándose situaciones que aunque parecían irrelevantes eran las que generaban los problemas. Pero por otra parte, saber interpretar, entender y manejar el entorno puede ser una ventaja competitiva notable que marque la diferencia en una estrategia comercial correcta, tanto para un negocio constituido, como para el desarrollo de un nuevo emprendimiento.

La sintonía con las condicionantes del entorno es un factor fundamental que marca la diferencia

 

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